Los federales apuntaron a Charlotte. Ahora una demócrata local que ayudó a ICE enfrenta a los votantes
La legisladora de Carolina del Norte Carla Cunningham votó para obligar al cumplimiento con ICE y despreció a los inmigrantes en el pleno de la Cámara de Representantes. La demócrata enfrenta una intensa primaria en marzo.
| February 20, 2026
This story was originally published in English, and it was translated into Spanish by Enlace Latino NC; we are republishing their translation.
Esta historia fue traducida por Enlace Latino NC.
El pasado julio, la representante estatal de Carolina del Norte Carla Cunningham, legisladora demócrata de siete mandatos por el condado de Mecklenburg, sorprendió a miembros de su partido cuando se puso de pie en el pleno de la Cámara de Representantes estatal y dijo que “no todas las culturas son iguales” y sugirió que los inmigrantes “deben asimilarse” y “adaptarse a la cultura del país en el que desean vivir”.
El discurso de Cunningham se produjo después de que emitiera el único voto demócrata para anular el veto del gobernador de Carolina del Norte, Josh Stein, a un proyecto de ley respaldado por los republicanos que obliga a las agencias policiales locales a colaborar más estrechamente con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE).
La anulación tuvo éxito gracias a su voto cruzado. Cunningham, cuyo distrito sólidamente demócrata incluye parte de Charlotte, una ciudad que ha sido señalada por la ofensiva migratoria de la administración del presidente Donald Trump, ya había votado en 2024 para anular el veto de otro proyecto que exigía a los alguaciles cooperar con ICE.
“Al final del día, no sonó mejor que algunos de estos ultraconservadores que menospreciaban regularmente a las personas negras y morenas”, dijo el reverendo Rodney Sadler, estudioso de la Biblia y activista comunitario de larga trayectoria en Charlotte. “Se sintió como una traición absoluta”.
Los comentarios de Cunningham resultaron tan problemáticos para Sadler que, según dijo, se dio cuenta de que ella “ya no era digna de ser nuestra representante” y decidió postularse en su contra. “Me llevó a un punto en el que dije: ‘Tiene que irse, y tiene que irse ahora’”, declaró a Bolts el pastor de 58 años, quien trabaja en el Seminario Presbiteriano Union de Charlotte.

En papel, los republicanos de Carolina del Norte están a un escaño de una supermayoría en la Cámara de Representantes estatal, pero Cunningham y un pequeño grupo de demócratas les han proporcionado votos para ayudarles a anular los vetos de Stein en temas de inmigración y otros asuntos, incluidos proyectos para ampliar los derechos de armas y restringir los derechos LGBTQ+. Varios de estos demócratas enfrentan contendientes en las primarias del 3 de marzo.
Pero el discurso de Cunningham en el pleno, sumado a su historial de apoyo a la cooperación con ICE mientras representa a una región señalada por el gobierno federal, ha resultado especialmente alarmante para los demócratas que han luchado contra la ofensiva migratoria del presidente.
Demócratas destacados y organizaciones progresistas que se oponen a Cunningham se han unido en torno a la candidatura de Sadler. Stein, el gobernador, lo ha respaldado, al igual que la exalcaldesa de Charlotte Jennifer Roberts, Planned Parenthood, Advance Carolina y grandes sindicatos como UNITE HERE.
Sadler y Cunningham están acompañados en la boleta de las primarias de marzo por un tercer candidato, Vermanno Bowman, quien ya se postuló contra Cunningham en 2024 y considera que ella ya no representa “los verdaderos valores de nuestro distrito”.
En este punto, dijo Bowman a Bolts, Cunningham es “básicamente una republicana”.
Si los dos contendientes de Cunningham dividen el apoyo de los votantes molestos con la titular, eso podría ayudarla a avanzar con una pluralidad de votos. (Las primarias en Carolina del Norte solo van a segunda vuelta si un candidato no supera el 30 por ciento de los votos). Es probable que el ganador de la primaria demócrata prevalezca en noviembre, ya que ningún republicano se ha inscrito para competir.
Los críticos de Cunningham creen que su voto en julio a favor del Proyecto de Ley 318 de la Cámara de Representantes, titulado “Ley de Aplicación contra Extranjeros Ilegales con Antecedentes Penales”, facilitó que la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP) llevara a cabo su operación en Carolina del Norte el pasado noviembre. La operación, llamada “Charlotte’s Web”, en referencia al libro infantil, resultó en más de 400 arrestos en todo el estado, según el Departamento de Seguridad Nacional, que supervisa a ICE y CBP.
“Les abrió la puerta para venir aquí, entrar en las comunidades, sembrar miedo y arrestar a personas, incluso a ciudadanos o a quienes estaban aquí legalmente, y violar sus derechos”, dijo Bowman, coordinador de control de calidad en Power the Vote NC. “Eso es lo que hizo ese proyecto, y eso es lo que ella votó”.
“Al abrir esa caja de Pandora, quedamos expuestos a lo peor que querían enviarnos”, dijo Sadler. “Sugería que eran bienvenidos y que lo que estaban haciendo era legítimo”.
Cunningham, a través de su directora de campaña Marjorie Fields Harris, declinó una entrevista con Bolts. Consultada sobre las declaraciones de Sadler y Bowman respecto a Cunningham y su historial, Harris dijo que la campaña no proporcionaría comentarios. “Sus preguntas y las afirmaciones presentadas se basan en caracterizaciones incendiarias más que en una indagación sincera, por lo que no cumplen con los criterios para una respuesta constructiva o justa”, escribió Harris en un correo electrónico del 10 de febrero.
El Proyecto de Ley 318 amplió el HB 10, la legislación previa impulsada por el Partido Republicano en 2024, que exigía a los funcionarios locales verificar el estatus migratorio de las personas ingresadas en cárceles por ciertos delitos. El proyecto también obligaba a las agencias policiales locales a respetar las órdenes de detención migratoria (detainers), que son solicitudes enviadas por ICE para que una cárcel mantenga a alguien detenido más allá de su fecha de liberación programada, con el fin de dar más tiempo a los agentes federales para tomarlo bajo custodia.
Antes de la aprobación del HB 10, muchos alguaciles demócratas en Carolina del Norte se negaban a cumplir con esas órdenes y afirmaban que detener a personas sin una orden judicial violaba sus derechos constitucionales, pero la nueva ley los obligó a cambiar sus políticas.
El HB 318, que entró en vigor el 1 de octubre, va aún más lejos al restringir a esos alguaciles. Ahora, una cárcel debe comunicarse con ICE cada vez que un magistrado local no pueda determinar el estatus migratorio de una persona, y debe retenerla durante dos horas para permitir que la agencia responda. El proyecto también otorga a ICE más tiempo para efectuar un arresto tras emitir una orden de detención.
ICE utiliza a las fuerzas del orden locales como multiplicador de fuerza para localizar y detener a inmigrantes indocumentados, incluso cuando el presupuesto de la agencia se ha disparado desde el regreso de Trump, y legisladores republicanos en todo el país han aprobado leyes para eliminar cualquier resistencia de alguaciles y policías.
Nuevas investigaciones de la Public Policy Initiative confirman que una gran proporción de los arrestos de ICE se produce en cárceles, y que muchos más inmigrantes son arrestados donde los gobiernos locales cooperan.
Durante los primeros nueve meses del mandato de Trump, ICE arrestó a más de 3.300 personas en Carolina del Norte, aproximadamente el doble de las arrestadas en todo 2024. La mayoría fueron detenidas en cárceles locales, prisiones y “otros centros de detención”, según los datos.

Además de Cunningham, otros dos representantes demócratas votaron a favor del HB 10 en 2024, ayudando al Partido Republicano a anular el veto del entonces gobernador Roy Cooper.
Shelly Willingham, que aún está en la Cámara de Representantes, también enfrenta un contendiente en las primarias de marzo; Michael Wray, del condado de Northampton, ya perdió frente a un candidato progresista en 2024, pero intenta regresar el próximo mes.
El Partido Demócrata estatal ha revocado el acceso a recursos partidarios a Cunningham, Willingham y Wray, una medida inusual destinada a castigarlos por su historial de votos para anular vetos de gobernadores demócratas. Cunningham y Willingham, en particular, han sido una “espina en el costado del establecimiento demócrata durante varias sesiones”, afirmó Chris Cooper, profesor de ciencia política y asuntos públicos en la Universidad de Western Carolina.
El discurso de Cunningham el pasado julio hundió aún más esa espina, al dar mayor visibilidad a su historial entre más votantes.
“Su discurso se volvió a difundir no solo en el Twitter de los fanáticos de la política, sino también entre personas reales que normalmente no prestan atención a la política legislativa estatal”, dijo Cooper.
Meses después, Cunningham rectificó algunos de sus comentarios, diciendo a WFAE en diciembre que debería haber dicho que las culturas “no son iguales”, no que fueran desiguales en valor. “No soy una intolerante ni soy antiinmigrante”, afirmó. En un video publicado en enero en su sitio web de campaña, Cunningham se disculpó por sus comentarios.

Aun así, a principios de febrero, miembros del área de Charlotte de Siembra NC, una organización de derechos de los inmigrantes, votaron por unanimidad respaldar a Sadler.
Los miembros escucharon directamente a Sadler, quien habló sobre su trabajo con el Movimiento Moral Monday y la Campaña de los Pobres, abogando por salarios más altos, mayor financiación para la educación pública y acceso a la atención médica. También explicó por qué entró en la contienda, citando en parte el voto de Cunningham para anular el veto al HB 318 y sus comentarios posteriores.
Unos meses antes de la votación, dijo Sadler, había hablado con Cunningham y le había suplicado que no anulara el veto de Stein.
“Fue suficientemente difícil escucharla el día que lo hizo, hablar sobre la decisión que tomó”, dijo Sadler al grupo. “Pero cuando intentó justificarlo con estereotipos intolerantes, hablando de que algunas culturas son mejores que otras, me pregunté: ‘Entonces, ¿cuál cultura es inferior?’”.
Las respuestas de Sadler a las preguntas del grupo, que abarcaron desde la asequibilidad de la vivienda hasta la aplicación de las leyes migratorias, parecieron cumplir con la mayoría de las expectativas de los miembros de Siembra.
Carlos Magaña, miembro de Siembra, dijo a Bolts después de la votación que valoró cómo Sadler presentó “un plan de acción” sobre temas importantes y afirmó que tenerlo como representante sería significativo tras el voto de Cunningham para anular el HB 318.
“Fue realmente una puñalada dolorosa por la espalda, con nuestros representantes votando básicamente para perjudicarnos”, dijo Magaña. “Tener a alguien con experiencia en activismo y en política de base sería un paso en la dirección correcta. Elevaría el ánimo de muchas personas aquí en Charlotte y en Carolina del Norte en general”.
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